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NECESITAMOS VOLVER A VER EL DEPORTE FUTBOL CON LA CERTEZA QUE VAMOS A VER DEPORTE Y PODEMOS IR CON NUESTRAS FAMILIAS O AMIGOS SIN TEMOR A QUE PASARÁ….. ¿ES FACIL REVERTIR LA VIOLENCIA SOCIAL QUE NOS RODEA? NO!!! PERO TOD@S JUNT@S , CADA UNO DESDE SU LUGAR PUEDE APORTAR Y EXIGIR CAMBIOS … COMPARTIMOS ESTA INVESTIGACION SOBRE EL FUTBOL EN LATINOAMERICA ,TOMANDO SERIAMENTE ESTA TEMATICA SEGURO QUE PONDREMOS FIN A UNA SITUACION QUE LA MAYORÍA RECHAZA TOTALMENTE Y ALGUNOS POCOS LAS GENERAN …..

FÚTBOL, BARRAS Y VIOLENCIA
MARIO ORTEGA OLIVARES
Universidad Autónoma Metropolitana. Xochimilco

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1. DEPORTE Y VIOLENCIA
La agresividad es considerada como algo intrínseco a las prácticas
deportivas, los entrenadores la promueven como un valor positivo
entre los jugadores. Pero no se debe confundir ni la agresividad ni la
violencia con la delincuencia, pues esta última implica la comisión de un delito. La violencia se refiere a una forma de actuar donde el
individuo se deja llevar por la ira lo cual no necesariamente implica la infracción de la ley.
Los hooligans destacan por su agresividad. Sin embargo representan
sólo son una minoría entre los aficionados británicos. La violencia no es nueva en el fútbol inglés, la práctica de pegar a la pelota sólo con los pies buscaba que los jugadores no riñeran con los puños.
La violencia de los hooligans no se puede atribuir sólo al consumo de alcohol, pues no todo beben antes de pelear y no todos los que se
embriagan participan en las riñas. Arthur Hopcraft (1965) enumera
una serie de factores que generan la violencia futbolística en
Inglaterra: las riñas entre jugadores que desatan la confrontación entre los espectadores, el gusto de los fanáticos por pelear y destruir, la distribución espacial de los estadios y el resentimiento social de los aficionados. La violencia en el fútbol es un vehículo para que los adolescentes desfoguen las presiones propias de su edad, como la dependencia familiar y del inminente riesgo de llegar a la edad adulta, que para ellos es algo peor que una condena.

2. IDENTIDAD Y DESEMPLEO
La condición juvenil latinoamericana es de crisis, desempleo y
depresión salarial. Los jóvenes abandonan con frecuencia la escuela
para ingresar en alguna actividad temporal de bajos ingresos, y
dependen para sobrevivir del jefe de su familia. Tienden a cometer
robos, por ejemplo el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal informó que el 12 por ciento del total de detenidos en 2007 fueron menores de edad, es decir 5 mil 806 jóvenes. La participación de los adolescentes destacó en robos a cuenta habientes con un 33.3, de teléfonos celulares con un 27.8 y en el tren metropolitano con una tasa 33.3 por ciento.
La crisis económica y el llamado “baby boom” han clausurado el
acceso de los más jóvenes a un puesto de trabajo formal. Las familias
concentran sus escasos recursos en los más débiles como niños y
ancianos. El apoyo a la identidad juvenil ofrecido por la familia, la
escuela y el empleo se ha desdibujado.
Con coros de trasgresión y las fintas rituales de ferocidad, los jóvenes fanáticos evaden el entorno social adverso. Los rituales en el estadio proclaman su superioridad en la coyuntura y reafirman su identidad con los colores del equipo.
Como la megalópolis neoliberal condena a los jóvenes al vacío del
anonimato, ellos construyen una “identidad-tifossi” (así se denomina a los fanáticos del fútbol italiano por virulentos). Identidad edificada sobre la negación del estatuto humano a los miembros de la barra rival, quienes se transforman en cosas o animales salvajes que se pueden violentar sin remordimientos.
Los estereotipos futbolísticos tienden a codificarse como identidades negativas. En los encuentros de fútbol el mecanismo de identidad es binario, unos colores victoriosos serán reconocidos, otros enfrentarán el fracaso. La palabra “hincha” se deriva de hinchar, porque el aficionado exagera sus emociones con la esperanza de vencer.
De una demarcación dualista, cognitiva y ritual tratan estas tres
hipótesis etnológicas: a) el fútbol promueve la división del mundo en
amigos-enemigos a través de símbolos; 2) paralelo al encuentro en la
cancha ocurre un enfrentamiento ritual entre amigos y enemigos que puede llegar a la violencia; y 3) el estadio no sólo alberga a los
jugadores también es el marco de la conmemoración ritual entre los
adversarios (Dal Lago, 1990: 30).
El amor a los colores del equipo parece ser la razón de ser de las
barras bravas, pero lo que las mantiene cohesionadas es un mecanismo de diferenciación negativo, es el reconocerse como adversarios de los otros equipos, a quienes niegan y consideran por definición ilegítimos.
Sus lazos se amalgaman mediante actos espectaculares y performáticos de violenta agresividad hacia los “otros” hinchas. Están seguros de que la barra rival no tiene la estatura suficiente para ser un verdadero rival, de entrada está simbólicamente derrotada aún en el caso de que su equipo pudiera triunfar en el pasto.
Para los tifossi la violencia es un elemento central en la estructuración de sus relaciones sociales, “reproduciendo representaciones, códigos y estilos de vida, a veces como protección a las hostilidades de nuestro
tiempo” (Máximo, 2003: 47).
Al formar parte de una barra el “yo individual” del joven es
subsumido por el “yo colectivo”, que piensa y actúa en forma alterna.
La identidad-tifossi organiza su espacio-tiempo y le otorga una cultura diferencial con sus propios códigos, símbolos, cánticos, rituales y ceremonias. En su barra el adolescente puede oponer energía a la pasividad individual de la sociedad de masas, construyendo una alternativa de resistencia. La disputa con los adversarios en el estadio les permite gozar la fisicalidad de las experiencias, interactuar con fuerza al golpearse, codearse y beber con la consecuente segregación de estimulante adrenalina.

3. DESPOSEIDOS
Al analizar la composición social de las bandas de hooligans ingleses
diversos estudios coinciden en que sus integrantes son adolescentes
que pertenecen a las capas bajas de la clase obrera, trabajan como
aprendices en alguna ocupación manual que no requiere gran
calificación o son desempleados; cuentan con un nivel académico bajo y pueden haber sido expulsados de la escuela. En tanto proletarios comparten la desposesión de propiedades al seno de la sociedad inglesa que venera el éxito económico. “Para muchos adolescentes de la clase obrera, el club de soccer se convierte en su posesión su propiedad en el sentido amplio de la palabra” (Roadburg, 1980: 273).
Por fin cuentan su propio equipo de fútbol, algo que defender.
La prensa amarillista califica a los hooligans como el terror de las
grandas, les lanza el estigma de bárbaros por alterar lo establecido y
portar atuendos extraños; herejes por impugnar al autoridad; salvajes por violentos; y primitivos por su inmadurez. Gamberros que se comportan como animales o peor que animales en busca de la sangre y la destrucción. Discurso negativo que a fuerza de ser escuchado termina por ser adoptado entre los aludidos.
Los jóvenes con su comportamiento alternativo o salvaje buscan
obtener autonomía e identidad propia, en una sociedad neoliberal que induce homogeneidad y docilidad. Las culturas juveniles aparecen como la rebeldía para la renovación. Los integrantes de las barras son personas normales, que gustan del fútbol y los boletos baratos vendidos por los capos. Van al estadio atraídos por la diversión, la bebida, la excitación del juego, el placer de la violencia. El gusto por la agresión y la violencia simbólica o física entre los socios de las barras puede convertirse adicción a la adrenalina que genera la violencia en el estadio, no el balde la barra del equipo de fútbol Monterrey se autodenomina “La Adicción”.
Cuando Otto M.J.Adang (1999) analizó a los hooligans con técnicas
etológicas, descubrió que en 1997 la conducta de los hooligans en el
fútbol se volvió más violenta y desbordó a los estadios. Al tiempo que el proletariado inglés resentía los efectos más adversos de las reformas neoliberales, tras la derrota de las centrales sindicales laboristas.

4. DESENCANTO JUVENIL
Vivimos en la “era del vacío” donde la identidad de los adolescentes
debe adecuarse a un modo de control social emergente distinto al que predominó en la década de 1950. Para Jean Braudillard (1990: 84) es otra visión del mundo, una lógica de la aceleración de lo vacío donde la identidad es una forma de integración simbólica y un tipo de sujeción hegemónica a los designios del poder. Hay tal vaciamiento político de los jóvenes en tanto sujeto sociales que no pueden alcanzar una autonomía como sujetos.
Ante la crisis de los paradigmas y el derrumbe del estado benefactor,
los jóvenes se refugian en barras y otras culturas urbanas que expresan sus necesidades sociales pero no llegan a resolverlas. Las gradas del estadio son una especie de foro teatral, donde la violencia representa la resistencia ritual de los jóvenes a su falta de opciones, a veces como comedia agresiva y en algunos casos como tragedia violenta. Las barras juveniles son espejos deformantes de una sociedad que fue vaciada por las reformas neoliberales.
Las gradas son una arena dramática que simboliza la sociedad del
desencanto, donde la violencia es resultado de la indiferencia ante lo
real y el vacío de una cultura, que pregona el individualismo y el
placer egoísta de vivir el presente con intensidad. Hoy la juventud no tiene nada que esperar ni valores que merezcan ser apoyados, vuelca sus voluntades y anhelos en el fútbol para compensar su frustración, las barras son una forma distorsionada de resistencia al vaciamiento neoliberal. Se estimula una violencia “hard” sin proyecto, sin ambiciones “donde hay una desproporción entre riesgos y beneficios, entre un fin insignificante y medios extremos” (Cajueiro, 2003: 77). Los jóvenes adolecen de una conciencia colectiva y viven atrapados a una sociedad de consumo donde lo único que interesa es el individualismo.
La reestructuración neoliberal y la despolitización concomitante han fragmentado las sociedades de masas en múltiples y pequeños grupos que se agrupan alrededor de algún producto de la industria cultural, como ocurre con las barras seguidoras de los clubes de fútbol. Estas barras son una expresión de la cultura juvenil urbana.
Las barras, los darks, los eskatos, los punks y los emos, a pesar de sus diferencias simbólicas comparten la ausencia de proyectos, sus
esfuerzos por diferenciarse de la generalidad, la construcción de un
lenguaje y una ética particular. La pobreza generalizada en la Ciudad
de México, ha debilitado la eficacia de las estrategias de supervivencia entre las familias de recursos medios y escasos. Las bandas les ofrecen una asociación defensiva para encarar las penurias cotidianas de una economía neoliberal hostil. Y conductas innovadoras –algunas ilícitas- que les ofrecen ingresos para completar la reproducción familiar. En la tribu los más jóvenes aprenden a sobrevivir a cualquier precio por las buenas o por las malas. La banda es un grupo que se refugia en los intersticios, que se forma de manera espontánea y se cohesiona alrededor del conflicto. El comportamiento colectivo agresivo, violento y las escaramuzas simbólicas ofrecen una nueva tradición y un espíritu de cuerpo. Los muchachos responden a la hostilidad neoliberal y al anonimato que los despersonaliza, con la tribalización y con la fisicalidad a veces agresiva, del choque de cuerpos durante los forcejeos en el estadio. Estas bandas se constituyen por lo regular con jóvenes masculinos de entre 12 y 24 años. El periodo de adolescencia social que solía ser breve, ahora se está prolongando ante la falta de oportunidades para los adultos jóvenes, fenómeno conocido como la “moratoria” de la edad adulta.

5. FUTBOL Y COTIDIANEIDAD
Los estudios sobre la violencia de los hooligans han mostrado que el
fenómeno no sólo se ha incrementado sino que se ha expandido. Un
sábado típico de fútbol en Inglaterra comienza en el bar del barrio,
sigue en el tren o en el autobús donde se retroalimenta el espíritu
combativo. Cuando se acercan al estadio los hooligans toman las
calles y confluyen para integrar una marcha ritual.
El punto focal del encuentro, viene y va entre la cancha donde ocurre el encuentro entre jugadores y la lucha simbólica por el predomino entre las barras. El encuentro dura noventa minutos, pero la jornada futbolera se extiende a lo largo del día. El estadio de fútbol se transforma en un campo de guerra para evitar que ocurra en la sociedad. La violencia estalla como espectáculo en las gradas del estadio, en las calles que lo rodean y en los choque rituales con la
policía, pero que se encubre bajo el discurso de la normalidad
rutinaria. En el mundo hispanoamericano los hombres se desentienden de hogar y familia para jugar, beber y hablar de fútbol. Las vicisitudes del encuentro sabatino en el estadio ofrecen temas de conversación para toda la semana. El buen aficionado sigue día a día los acontecimientos futbolísticos, negocia sus tiempos y ritmos laborales para asistir a tiempo al estadio, altera la vida en el hogar y destina parte del gasto en los festejos antes, durante y después del partido sin importar lo que le ocurra a la familia. Ignoramos a las llamadas “viudas” del fútbol, discutimos, denostamos y elogiamos lo ocurrido en las canchas, en los campeonatos o el desempeño del técnico nacional. No todos los aficionados juegan fútbol, ni todos asisten al estadio, pero todos lo viven al discutir sobre el tema. “Vivimos hablando, sea como sea, de él y de sus avatares […] Ejemplo: hay un penal en la cancha. De acuerdo a nuestras simpatías, lo consideramos legítimo o ilegítimo. Lo discutimos inmediatamente y más aún: lo seguiremos discutiendo frecuentemente. Esa discusión o, más simplemente, esa aceptación o
negación verbal, le otorga valores de sentido a dicho penal”
(Antezana, 2003: 87).
La barra cuenta con un discurso ritual que fortalece e integra al grupo alrededor del mismo interés y pasión, que lo mantiene cohesionado.
Un discurso cargado de alusiones crípticas y sobreentendidos que sólo el fanático entiende y se refuerza por los cronistas de la fuente. Los propios jugadores además de jugar en la cancha son elicitados por los medios de difusión a verbalizar sobre su desempeño y el de sus competidores, por lo que el encuentro continúa fuera del estadio en la prensa y la televisión.

6. DESEO DE SUPREMACÍA
Bajo el neoliberalismo el fútbol se ha convertido en un lucrativo
espectáculo que genera violencia intergrupal. Los equipos rivales
concurren al encuentro para “competir por prestigio, honor y, cada vez más por dinero” (Villena, 2003: 21). Se juega para derrotar al equipo contrincante, para alcanzar la victoria y gozar la humillación del vencido. El jugador entra a la cancha con la expectativa de una
victoria que desate la orgía agresiva y frenética de la barra, o asumir
en soledad la vergüenza de la derrota. El enfrentamiento entre las
barras de aficionados sigue la lógica partisiana de lanzar todo tipo de
estigmas al adversario para desvalorizarlo. Se arremete contra la otra barra con la expectativa de influir sobre el resultado del encuentro futbolístico.
Tras psicoanalizar al capo o líder de una barra brava, Roberto
Maniglio (2007: 207) cuestiona el carácter inconsciente de la
violencia en el fútbol. La meta última representada en la mente de los hooligans, es conquistar por la vía de la violencia una supremacía sobre sus contrincantes, para que sean reconocimos como los amos del barrio. El afán de supremacía y reconocimiento evoca el deseo de poder característico de los grupos totalitarios, que humillan a los débiles para sentirse superiores. Aunque en la práctica tales triunfos sólo tienen sentido para ellos, en su imaginario les permiten encubrir su complejo de inferioridad.
En su ansia de notoriedad las barras anhelan ser reconocidas por los
medios aunque sea como ejemplo contrario. A pesar de las críticas, los hincha más violentos alimentan la esperanza de verse en la televisión golpeando espectadores y transeúntes. También se crítica al fútbol y al deporte en general por cumplir funciones ideológicas de apoyo al orden imperante, en consonancia cada gol que se anota en las canchas sería un auto-gol contra los dominados.

7. VIOLENCIA RITUAL
Se supone que en la lucha por la supremacía entre las barras,
predomina la violencia práctica sobre la violencia simbólica. Pero
algunos autores señalan que la violencia de estos grupos tiende a ser
más ritual que corporal. Las disputas entre barras tienden a ser más
bravatas que enfrentamientos violentos.
La ferocidad de las barras futbolísticas es una metáfora críptica de la
sociedad, un espejo demasiado realista de un México donde imperan
las carencias. Su agresividad no es fruto del azar, “sino el producto de una óptica interna según la cual la sociedad expresa sus
contradicciones e intenta suprimirlas en sectores localizados y las ve resurgir en otros lados bajo nuevas formas” (Monod, 1970: 313-314).
El fútbol puede analizarse desde la perspectiva de los rituales de
rebelión, pues como diría Georges Balandier (1994) el supremo ardid del poder es impugnarse ritualmente para así consolidarse con mayor eficiencia. El fútbol se transforma en ritual al romper la cotidianeidad en un tiempo y en un espacio determinado. Cuenta con unos marcadores de entrada y unos de salida, desde que se lanza la moneda al aire para iniciar el partido, cuando el aficionado se transforma en un virulento tifossi; hasta que el momento en que el silbato del árbitro finaliza la representación del drama. Un gol marca el clímax ritual del encuentro como una metáfora machista de la culminación del coito. El conjunto de rituales, cánticos, símbolos, expresiones y el tótem de las barras conforma un tipo de cultura juvenil conocida como la subcultura del hincha (Villena, 2003: 23).
Todo hincha está convencido de que su equipo tiene una oportunidad de ganar, siempre y cuando reciba el apoyo de su barra de fanáticos con coros y coreografías. Por ello estimula a sus jugadores y desanima a los contrincantes. La influencia del apoyo de los hinchas se manifiesta en la llamada “ventaja del equipo local”, cuando el coro de aficionados en el estadio está a su disposición, obligando al árbitro a no provocar a la muchedumbre. Pero eso los jugadores deben salir a la cancha del rival ignorando lo que ocurre en las gradas.
El entusiasmo se desborda cuando el equipo gana, pues los tifossi
atribuyen la victoria al apoyo desplegado, por tanto también son
vencedores. El fútbol en cuanto espectáculo es una arena pública, un
escenario de dramas simbólicos donde se construyen identidades
comunitarias. Como su poder simbólico permite a los hinchas expresar sus afectos, angustias, inhibiciones y pulsiones, crea la ilusión de la existencia de una comunidad fraterna alrededor de los colores del equipo, una “communitas irreal” donde confluyen individuos con desiguales intereses económicos y sociales. Ese “sentimiento comunitario de las barras refuerza la cohesión social mediante el conjuro catártico de las fuerzas disgregantes, a la manera de otras celebraciones festivas, como los carnavales” (Villena, 2003: 29).
El estadio es como una pirámide invertida, los empresarios negocian
en los palcos y ven el partido por el televisor, la clase media se ubica
en la cómoda sombra. Los pobres quedan cerca del cielo prometido y lejos de la cancha pero en el centro de la acción (Fábregas, 2001: 272-
273). Como diría Vicente Verdú (1980) el fútbol-espectáculo como
ritual cuenta con un templo, un escenario, sacerdotes, sabios, héroes, mártires, victimas y victimarios.
En el estadio la emotividad se aleja de la racionalidad, el fútbol es un
complejo ritual que incluye dos subprocesos uno en la cancha y otro
en las graderías. La disputa entre barras corre paralela al juego en
cancha, se manifiesta principalmente como enfrentamiento ritual pero puede llegar a la agresión. En todo partido hay tres actores, dos
combatientes y un testigo que polemizan. Los jugadores ofrendan sus tiradas y el público los retribuye con su admiración. Durante el drama ritual los actores despliegan y definen preguntas y respuestas acerca de su identidad o pasión por el equipo. En la disputa se busca la reafirmación propia, se construye una auto-imagen que sea
reconocible por los “otros”, a quienes se denigra o se aprende a
respetar. El enfrentamiento ritual parece tener una secuencia, cuando es disturbada, “esto es si la agresión no puede ser expresada de manera ritual, estallará en una forma no ritual o violenta” (Roadburg,
1980: 267). La imprudencia de un árbitro, un desliz de la policía, o la
escasez de cerveza pueden alterar a los tifossi y desatar el conflicto.
Los hinchas perciben mala intención en toda acción de sus oponentes,
aun cuando ella no exista. Reaccionan con odio y rabia pues se
consideran victimas inocentes del injusto árbitro o del intimidante
policía. En la psicología de la multitud todos los “otros”, desde el
árbitro hasta el vendedor pueden volverse blancos de agresión de las barras.
El fútbol atrae a las masas por ser una vía de ascenso social. Un
humilde personaje nacido en lo profundo de la favela. Puede
convertirse como jugador en un hombre de éxito y gozar de fama
olímpica. En el fútbol latinoamericano la epopeya deportiva se integra con la epopeya del ascenso desde el fondo del espectro social. La pasión por jugadores como Pelé “no es otra cosa que una de las formas que reviste la pasión que por la igualdad sienten las masas que no tienen ningún acceso a ella” (Medina, 1995: 73).
En el mundo contemporáneo es difícil sobresalir en la vida, por eso
los tifossi delegan en las estrellas del equipo su ilusión de éxito. Cada
victoria del equipo es una victoria del fanático, de su cultura y de su
patria, en forma mimética se comparte la victoria y la derrota. La
lealtad del aficionado se compensa al ostentar con vanidad el triunfo
del equipo. Otras veces exige soportar las burlas y las agresiones ante la derrota. La relación del aficionado con su equipo una especie de relación amorosa entre “el eros y el tanatos, el amor y la muerte se expresan en la cancha. En el subcódigo erótico el gol es como un
coito…” (Medina, 1995: 91). Parte del ritual futbolístico consiste en
marchar colectivamente al estadio. A medida que se estrecha el
camino y crecer la afluencia, el grupo de tifossi tiene una profunda
vivencia cultural, se transforma en una muchedumbre que vibra al
unísono con un poderoso sentimiento de masa proclive al estallido.

8. BRAVAS LAS BARRAS
A inicios de la década de los ochentas los fanáticos al fútbol vivieron
una profunda transformación en Brasil y en Chile. En el entorno
urbano brasileño los hinchas se agruparon en organizaciones
burocratizadas listas para combatir o “torcidas”. Se ha asociado el
crecimiento de las barras bravas con el incremento de la violencia.
Una clave de la agresividad en el fútbol inglés es que el alcohol y el
fútbol son culturalmente inseparables, La propia lógica del juego de
fútbol actúa como vector de la agresividad de los aficionados. Su
poder de estimular las emociones explica la atracción del aficionado
hacia este deporte. Como lo confirma el testimonio de un adolescente aficionado: “Es por la atmósfera que asistimos. Tu tienes que detener el fútbol para detener la violencia” (Roadburg, 1980: 274).
En Chile como después en México, las directivas de los equipos
estimularon la creación de barras bravas al estilo argentino, que
agregaban la agresión verbal masiva al empleo de cánticos y banderas.
La prensa recibió con beneplácito su espectacularidad y justificó su
conducta violenta. A diferencia de los viejos fanáticos localistas y
parroquiales, las nuevas barras ostentan elementos lúdicos y
simbólicos propios de la sociedad de consumo como logos y prendas
deportivas de marca.
Los tifossi también se preparan para los choque físicos contra sus
rivales. Conceptos militares como tácticas, estrategias, línea de
combate y pelotón forman parte de su discurso cotidiano. “La
emergencia de las barras bravas representó la militarización del hicha del fútbol” (Duke y Crolley, 1996: 107).
El fútbol-espectáculo contemporáneo expande y festeja la agresividad de los fanáticos. El ejercicio de la violencia ha transformado a las barras en corporaciones amafiadas cuyo dirigente es una especie de “capo”. Que vende seguridad a quien la necesite y pueda pagar, como
a los dirigentes de la federación o los candidatos municipales. La
práctica de la violencia se ha convertido en una lucrativa fuente de
ingresos.
Los actos violentos de las barras llegan a poner en riesgo las
inversiones de los dueños del equipo. Entre mayor sea la agresividad
de una barra más se cotizan en el mercado, “a mayor posibilidad de
peligro más dinero hay que pagar para conseguir más policías”
(Ferreiro, 1993: 68-69).

9. MEDIOS Y VIOLENCIA
El fútbol es un espectáculo porque permite emitir y recibir mensaje,
elaborar signos y símbolos y concentrar emociones. No sólo los
jugadores son actores en el foro del estadio, los espectadores también
lo son porque forman el coro que los glorifica o humilla. El foro del
fútbol va más allá del estadio, se constituye también con la audiencia
que lo sigue en la prensa, la radio y el televisor. Cuando se obtiene un gran triunfo el coro se torna multitudinario pues incluye hasta los
ausentes en el estadio. “Estas celebraciones son, dicho sea de paso, tan parte del espectáculo como la caída teatral para motivar, en nuestro ejemplo, un penal” (Antezana, 2003: 87-88).
Dirigentes de barras bravas y torcidas atribuyen el incremento de la
violencia a dos factores, el primero es la influencia de los medios y el
segundo la agresividad entre jugadores propia del fútbol. Los hinchas anhelan aparecer televisión o lograr una nota en el periódico sin importar que los presenten de manera negativa, pues de todos modos se refuerza su “identidad-tifossi”. Cuando la televisión difunde imágenes de sus conductas violentas les otorga el reconocimiento en el barrio, los convierte en estrellas ante sus novias y amigas.
Ante la aguda mercantilización del fútbol como espectáculo, los
comentaristas que sustentaban sus juicios con su experiencia práctica y analítica fueron desplazados por periodistas pasionales proclives a dar credibilidad y legitimidad a sus opiniones en base sus estridentes afectos y odios. Esos reporteros apasionados incitan a los fanáticos para imponer la condición de local a cualquier costo. La promoción artificial de las barras bravas por parte de las directivas de los clubes, las carencias generalizadas y el vacío en las sociedades latinoamericanas ha sido el caldo de cultivo de la virulencia en los estadios. Cual aprendiz de brujo, dicho sector de la prensa contribuyó a desatar fuerzas ocultas imposibles de controlar (Santa Cruz, 2003:
209).
La convivencia con imágenes repetitivas de agresiones por televisión genera temor. Según Jean Baudillard (1990) lo social ha muerto y fue sustituido por una saturación de información mediática que nos torna indiferentes ante lo que ocurre a los demás. Caemos en una vorágine de violencia, devoramos con morbo las imágenes de la violencia en espera de ser victimas o victimarios. “La prensa en vez de colaborar y querer saber cuales son los puntos para tener una solución, prefiere vender una imagen, vender un periódico” (Máximo, 2003: 45).

BIBLIOGRAFÍA
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Fútbol, identidad y violencia en América Latina, Buenos Aires,

por fin!!!! UNA BUENA !!! hay muchos responsables de alimentar la violencia en las barras bravas…… y de muchas maneras …….

Damiani y Ache ante la Justicia por “aprietes” de barrabravas

Presidentes de Nacional y Peñarol declaran mañana. El fiscal Gustavo Zubía investigará las presiones de los hinchas

Los presidentes de Nacional, Eduardo Ache, y de Peñarol, Juan Pedro Damiani, declararán mañana ante la Justicia penal en el marco de una investigación que busca desentrañar el vínculo entre dirigentes de fútbol, barras bravas y violencia.

El fiscal Gustavo Zubía, que solicitó el procesamiento de 11 futbolistas de Nacional y Peñarol  por riña, solicitó la citación de los presidentes de Nacional y Peñarol. La jueza Blanca Rieiro hizo lugar a la petición fiscal y juntos interrogarán mañana a los presidentes de ambos clubes. También fueron citados a declarar los gerentes deportivos de ambas instituciones, Alejandro Lembo por Nacional, y Carlos Sánchez por Peñarol.

Además, el fiscal se opuso a la autorización que pidieron los futbolistas procesados para salir del país y poder jugar los partidos de la Copa Libertadores. Si la jueza Rieiro hace lugar al pedido, Zubía apelará. Los futbolistas plantearon que la negativa atenta contra su derecho laboral y presentaron un informe jurídico para avalar esa posición.

Ahora, Zubía pretende comenzar una investigación de largo aliento que apunta a combatir los núcleos de violencia en el fútbol uruguayo, informaron fuentes del caso a El Observador.
Uno de los aspectos que se investigará y sobre el que serán interrogados Damiani y Ache es “los aprietes” de las barras a hinchas,  técnicos y jugadores.

En marzo del año pasado, guardias de seguridad del plantel de Nacional se enfrentaron con barras, cuando, tras una derrota, los increparon. “Los jugadores juegan los últimos minutos de cada partido nada más y queremos que jueguen desde el minuto uno, nada más”, dijo Ramón, referente de la barra brava de Nacional luego de los forcejeos con los guardias de seguridad en el Gran Parque Central. “Me voy recaliente, porque si vos no cumplís tu función como periodista, viene tu colega y te va a decir: ‘yo meto y vos no metés’. Es tan normal como eso”, declaró el jefe de la barra brava de Nacional a la prensa.

En noviembre del año pasado, luego de que Peñarol le ganara 3 a 2 a Nacional el clásico del Campeonato Apertura, hubo otro “apriete” de un grupo de hinchas de Nacional al plantel. Siete barrabravas se presentaron en el entrenamiento del equipo y discutieron con el entonces director técnico, Rodolfo Arruabarrena, y con algunos futbolistas. 
“No hay actitud dentro de la cancha”, le dijo un barra a Arruabarrena, que le respondió: “No digas boludeces”.

Los “aprietes” no son propiedad exclusiva de la barra tricolor. En octubre, un grupo de barras de Peñarol se reunió con el técnico de ese momento, Jorge Goncálvez, y con los jugadores. Si bien el diálogo se desarrolló en un tono amigable, la presión de los barras fue evidente. Explicitaron la necesidad de ganar y le pidieron al técnico que pusiera a Óscar “Gallego” Ferro, ahora entrenador de goleros y asistente de Goncálvez, en lugar de los futbolistas que tenía en el plantel para esa posición. 
fuente: El Observador

GRAN CIRCO TEMÁTICO EN URUGUAY: PROTAGONISTA :JUGADORES DE FÚTBOL DE PEÑAROL Y NACIONAL, actúan como “TÍTERES”, DIRIGENTES :”TITERITEROS”, VENTA DE ENTRADAS: PERIODISTAS DEPORTIVOS AL POR MAYOR; LUGAR PARA VERLO: INFORMATIVOS DE TV, SE ESCUCHA POR PROGRAMAS DE RADIO Y SI NO LE ALCANZA LO PUEDE LEER TAMBIÉN….. ACTUACIÓN DESTACADA: LOS HINCHAS, los MÁS USADOS…. NO SE LO PIERDA …. DEPORTE Y BUEN JUEGO NADA!!! PERO QUE LO ENTRETIENEN CON MEDIOCRIDAD SEGURO…..

VIOLENCIA EN EL DEPORTE

Fiscal pidió el procesamiento de 8 jugadores por riña; jueza fallaría hoy

El capitán de Nacional, Andrés Scotti, que fue citado hoy, dijo a la llegada”¿A quién asesinaron? ¿Tanto lío por esto?”. Más temprano también arribó el arquero suplente de Peñarol, Washington Aguerre.  Se espera que la jueza falle en esta jornada sobre los incidentes.

FOTOGALERÍA
Andres Scotti y Alejandro Lembo llegan al juzgado. Foto: Maria Ines Hiriart
Andres Scotti y Alejandro Lembo llegan al juzgado. Foto: Maria Ines Hiriart
Andres Scotti y Alejandro Lembo llegan al juzgado. Foto: Maria Ines Hiriart
Washington Aguerre llega al juzgado. Foto: María Ines Hiriart
Foto: María Ines Hiriart
Foto: María Ines Hiriart
Pablo Alvarez en el juzgado. Foto: María Ines Hiriart
Carlos Sánchez, Gerente deportivo de Peñarol.Foto: María Ines Hiriart

 

mié ene 22 2014 16:50

El fiscal Gustavo Zubía pidió hoy el procesamiento de ocho jugadores por riña. Se prevé que la jueza falle sobre los incidentes del clásico en esta jornada.

El capitán de Nacional, Andrés Scotti, fue autorizado a retirarse del juzgado con el compromiso de retornar más tarde. El arquero suplente de Peñarol, Washington Aguerre, quedó a disposición de la jueza desde este mediodía por los incidentes ocurrido en el clásico de verano por la copa Antel.

A Scotti se le acusó de haber golpeado al jugador de Peñarol Fabián Estoyanoff, pero el capitan tricolor lo negó.

Los jugadores habían sido citados esta mañana por la Justicia. Scotti, vestido de remera roja y bermuda azul dijo antes de entrar: “¿A quién asesinaron? ¿Tanto lío por esto? ¿Saquen fotos a los asesinos?”.

Los nueve jugadores de Nacional y Peñarol que anoche permanecieron detenidos llegaron sobre las 9:45 a la sede de Bartolomé Mitre a declarar ante la Justicia por los incidentes. Allí también estaba el árbitro Martín Vázquez que se retiró sobre el mediodía. Sobre las 13:00 horas sólo Leonardo Burián de Nacional había declarado además de agentes de Policía y árbitros.

Los jugadores llegaron todos juntos en una camioneta con vidrios negros e ingresaron rapidamente a la sede. Minutos más tarde se hicieron presente los abogados. El abogado de Peñarol, Jorge Barrera, dijo a su ingreso que los jugadores habían permanecido “incomunicados” desde ayer por lo que recién tomaría contacto con ellos. El interrogatorio podría extenderse hasta mañana, dijeron fuentes del caso a El País.

Alejandro Balbi, directivo de Nacional y abogado defensor de los futbolistas Pablo Álvarez (víctima), Burián, Santiago García, Diego Arismendi e Ignacio González, no descartó, por su parte, que haya algún procesamiento con prisión por la gresca del clásico, aunque estimó que le parecería una exageración.

“Yo hace 25 años que trabajo en materia penal y si hay algo que aprendí es que nunca se puede descartar nada. Lo lógico sería un procesamiento sin prisión, pero eso se decantará luego de que actúe la Justicia. Hay un Fiscal que acusa, abogados defensores que defendemos y una jueza que tiene que decidir”, expresó a radio Sport 890.

Además de los futbolistas tricolores, quedaron detenidos desde el martes para declarar este miércoles cuatro futbolistas de Peñarol: Carlos Núñez, Estoyanoff, Jorge Rodríguez y Jonathan Sandoval.

Balbi dijo que en cierta manera le extrañó la decisión de que nueve futbolistas (la excepción fue Pablo Álvarez que fue en calidad de víctima) quedaran detenidos. “No me sorprende nada en este ambiente y fue una posibilidad que se la manejamos antes al gerente deportivo Alejandro Lembo y a los propios jugadores, pero me extrañó igualmente un poco porque son personas que tienen domicilio constituido y trabajan acá”.

El abogado también reveló que pueden llegar a pasar también la noche del miércoles detenidos. “Por norma las personas pueden ser privadas de su libertad hasta 48 horas para ser indagadas y este va a ser un proceso largo, porque tienen que declarar 10 jugadores más la cuarteta arbitral. Por lo tanto, puede llevar todo el día de hoy y el de mañana, así que pueden quedar detenidos esta noche”.

En sus declaraciones en la sede de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, el jugador de Peñarol Estoyanoff dio ayer su versión de los hechos: “Entré a apartar, quería apartar, pero de repente me pegaron un violento manotazo en la cara y ahí reaccioné”.

Una fuente del caso indicó a El País que las declaraciones de Estoyanoff fueron muy similares a los de otros futbolistas. “Todos los detenidos alegaron que querían apartar y terminaron golpeando”, agregó.

El País tuvo acceso al informe que los árbitros elevaron a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) en el cual señalaron que “los incidentes fueron generados por los cuatro jugadores que fueron expulsados (Estoyanoff, Núñez, González y García)”.

Además, una fuente del cuarteto arbitral señaló que en el informe quedó estampado lo que ellos vieron, pero que naturalmente hubo hechos que no alcanzaron a apreciar.

FÚTBOL

Otro de los aspectos que inquieta a Balbi y a Nacional es el inminente viaje a Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) para debutar en la Copa Libertadores el  28 ante Oriente Petrolero. La partida está prevista para el domingo. “Particularmente a nosotros nos preocupa que tenemos un viaje en pocos días. Si hay un jugador de Nacional procesado habrá que hacer una habilitación de viaje, en el que hay que justificarlo, hay que decir a dónde va y dejar una fianza. Eso lleva unos días y por eso queremos que esto se resuelva lo antes posible”.

SOLO TOMANDO MEDIDAS DRASTICAS … DETENEMOS ESTO…. TODOS RESPONSABLES … JUGADORES, DIRIGENTES, GOBIERNO, HINCHAS….SIN FUTBOL POR UN AÑO Y TODOS A MODIFICAR COMPORTAMIENTO Y VALORES…. NUEVAMENTE LO DECIMOS PUDO INGLATERRA y ¿nosotros no?

Furioso con Peñarol y Nacional, gobierno reclama sanción a jugadores

“Alguna medida tienen que tomar, sino, que no vengan a pedir más nada”, dijo a El Observador el subsecretario de Turismo y Deporte, Antonio Carámbula, sobre los incidentes del clásico entre futbolistas

El Ministerio de Turismo y Deporte había previsto para este martes una reunión de urgencia, con el fin de analizar los incidentes entre futbolistas de Peñarol y Nacional en el partido clásico del lunes. La intención era presentar una denuncia penal contra los responsables, pero ello quedó descartado cuando desde el Ministerio del Interior avisaron que los antecedentes de los hechos ya están en poder de la Justicia. Ello sucedió cuando anoche, cuando el jefe del operativo policial, Virgilio Pereira, pidió el informe confidencial del árbitro del partido, Martín Vázquez, para llevarlo a la Justicia Penal.

“Vamos a ver qué hace la Justicia y qué hacen los clubes. Seguimos mirando de cerca el tema, porque fue bochornoso, realmente”, dijo a El Observador la ministra de Turismo y Deporte, Liliam Lechichián, que partía este martes rumbo a una feria internacional en España.

En su lugar, el subsecretario Antonio Carámbula reclamó alguna señal de los equipos para dar un ejemplo. “Alguna señal tienen que dar, sino esto son puras gárgaras”, dijo el jerarca a El Observador. A su juicio, podrían existir sanciones económicas y deportivas, a pesar de tratarse de un torneo amistoso. “Si se dice que el problema es que haya más presencia policial y demás, y los responsables del espectáculo hacen el papelón que hicieron ayer, bueno, alguna medida tienen que tomar, si no, que no vengan a pedir más nada”, se quejó Carámbula.

Por otra parte, aseguró que las responsabilidades penales “las dispone la Justicia”. El gobierno no se comunicó con los clubes “porque no corresponde”, aunque decidió reclamar las medidas de forma pública.

Crisis humanitaria: Madre soltera con cinco niños pide ayuda, la menor pesa 7 quilos con 3 años


 

Diana Montero tiene cinco hijos y volvió a Salto hace unos días. Se había ido a Paysandú con su ex pareja por trabajo, pero al sufrir violencia doméstica tuvo que retornar con lo puesto a vivir en un rancho precario sin piso y sin comida.


Sus hijos tienen 13, 11, 9, 6 y 3 años. La menor de todos pesa solo 7 kilos (debería pesar 16), debido a la desnutrición en que vive provocada por la falta de una alimentación adecuada.

En su precario hogar, no posee más que un colchón, donado por un vecino. En él duermen todos y se alimentan de lo que le acercan familiares y vecinos.

La mujer, que vive en calle Guaraní 3015, pide ayuda y reclama que le permitan darles a sus hijos una mejor calidad de vida. Señaló que si bien recibe ayuda del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), no le alcanza ni siquiera para cubrir las necesidades alimentarias de sus hijos.

No ha concurrido a la Intendencia de Salto ni al INAU, pero espera que las autoridades puedan canaliza una ayuda social y sanitaria que le permita mejorar su calidad de vida.

UNoticias
Fuente Cambio

EN UNA DE ESAS CAPAZ QUE CON EL EJEMPLO DE INGLATERRA , URUGUAY PUEDE HACER ALGO CONTRA LA VIOLENCIA EN EL FUTBOL, BASQUETBOLL , ETC.


Las nueve claves del modelo inglés para terminar con los violentos

 

Dos tragedias, en las que murieron 135 hinchas, obligaron al gobierno británico a tomar medidas para terminar con los hoolingans.

 

Repase las medidas aplicadas por el gobierno británico en la Premier League en este interactivo.

Transcripción de Las nueve medidas claves

1. Se instrumentó una batería de leyes para penalizar los actos violentos, entre estas la prohibición de por vida a ingresar a estadios a los hinchas más peligrosos. Penas con cárcel a quien viole normas de porte de armas, uso de drogas o ingesta de alcohol. 
2. Se aplicaron sanciones a otros agentes de la sociedad que se involucraran con los hoolingans como empresas de transporte o bares una vez que los mismos fueron identificados.
3. Se conformaron grupos de élite de la Policía para manejar a los hinchas violentos en los estadios. También se infiltró policía entre los hinchas, lo que permitió crear una lista de hinchas violentos.
4. Los clubes crearon grupos de personas capacitadas en manejo de masas con el fin de reducir la presencia policial en los estadios. 
5. Se unificaron los criterios de seguridad en los estadios.
6. Se dispusieron circuitos cerrados de televisión en los estadios.
7. Se colocaron sillas numeradas en todos los estadios para identificar quién estaba sentado en dónde.
8. El Estado dio préstamos a los clubes de fútbol para tomar las medidas necesarias.
9. Dieron carnet a todos los hinchas. El objetivo fue conocer los antecedentes judiciales.
EL País.com

En lo que va del año murieron 27 mujeres por casos de violencia doméstica

 

Así lo indicó a UNoticias la integrante de la Red Contra la Violencia Doméstica, Clyde Lacasa, en el marco del Día internacional para la eliminación de la violencia hacia la mujer, que se conmemora este lunes.

Frente a estas cifras, un comunicado de la Red marca que las mismas “nos colocan en vergüenza ante el mundo”.

Según los datos que manejó Lacasa, de forma anual se están dando entre 12 mil y 14 mil denuncias frente a casos de violencia doméstica y en ese sentido afirmó que “las familias y las mujeres saben que pueden pedir ayuda”.

Agregó que se “consideran” los avances que se han obtenido en la materia, pero a la vez remarcó que “falta mucho tramo por recorrer”.

La dirigente reconoció la legislatura actual, pero expresó que por fuera de la normativa, hace falta un “cambio cultural”, señalando para esto cuestiones como cambios en la educación.

Ante la conmemoración del día antes citada, Mujeres de Negro convoca a una movilización que comenzará a las 19:30 en Plaza Independencia.

Montevideo, Uruguay
UNoticias
  Otras cifras desde la ONU

  Hasta un 70% de las mujeres sufren violencia en su vida

Entre 500.000 y 2 millones de personas se calcula que son   victimas cada año de trata, lo que las lleva a la prostitución, a realizar trabajos forzados, a la esclavitud o a la servidumbre, Las mujeres y las niñas representan alrededor del 80% de esas víctimas

 

Se calcula que más de 130 millones de mujeres y niñas que    viven hoy en día han sido sometidas a la mutilación/ablación genital femenina, sobre todo en Äfrica y en algunos países de Oriente Medio

Eliminar la violencia contra la mujer

Cada 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, intentando alertar sobre una dramática realidad a la que no escapa el departamento de Soriano.

(por Aldo Roque Difilippo) El 25 de noviembre se  celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Este día fue  aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 el 17 de diciembre de 1999, luego que se realizara en Colombia, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en 1981.

Se eligió esta fecha recordando el asesinato de las hermanas  Mirabal.  Tres activistas dominicanas (Patricia, Minerva, y María Teresa Mirabal) que se opusieron fervientemente a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, y que fueron  brutalmente torturadas y  asesinadas.

En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en la que se definió la “violencia contra la mujer” como todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vía pública o en la vía privada. Reconociendo  como necesarios “una clara declaración de los derechos que se deben aplicar para asegurar la eliminación de toda violencia contra la mujer en todas sus formas, y un compromiso de los Estados y de la comunidad internacional en general para eliminar la violencia contra la mujer”.

Invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a organizar actividades dirigidas a sensibilizar al público respecto del problema en este día como una celebración internacional.

 

 

En Soriano

 El departamento de Soriano, lamentablemente no escapa a la realidad nacional. El año 2011 fue el pico en la última década de casos denunciados de Violencia Doméstica en el departamento.  En promedio 4 casos por día que llegaron a conocimiento de la policía. En total en Soriano se denunciaron 1386 casos en el  2011, superando ampliamente los registros de años anteriores. Afortunadamente esa  cifra cayó en el 2012, y parecería seguir cayendo en 2013, cuyo promedio de casos denunciados es  de   casi uno por día.

Los datos surgen de las estadísticas proporcionada por la Unidad Especializada en Violencia Doméstica, de donde pueden extraerse algunos elementos significativos. Después de Mercedes, Dolores, y Cardona, las tres principales ciudades del departamento, la localidad de Palmitas sobresale en la cantidad de casos denunciados, tanto en 2011 (14 casos) como en 2012 (12 casos).

La incidencia de esas situaciones en los niños, niñas y adolescentes marca también otro aspecto del drama. En 2011 el 5,23% de la población de Soriano menor de  19 años estuvo en contacto con por lo menos un episodio de Violencia Doméstica, cifra que cayó al 4,48% en el 2012.

En Soriano viven  26.503 personas menores de 19 años, o sea el 32,08% de la población total. O dicho de otra manera, el mundo adulto, compuesto por el  67,92% de los sorianenses, directa o indirectamente le traslada el peso y el drama de las diferentes expresiones que tiene la violencia doméstica. Un fenómeno cíclico y dramático que se traslada de generación a generación.



Violencia doméstica: hay más muertes

En lo que va del año un total de 27 personas fueron asesinadas en situaciones de violencia doméstica, más que en todo el año 2012 y también más que en el 2011.

La información se registra precisamente cuando se acaban de cumplir los primeros nueve meses de aplicación del sistema de tobilleras como medida cautelar para este tipo de casos.

En los primeros diez meses de 2013 se han registrado 27 muertes, frente a las 25 muertes del año pasado y a las 26 de 2011, sostuvo la doctora Marina Morelli, abogada de la ONG “Mujer Ahora”, en afirmaciones formuladas durante su participación en el programa Poder Ciudadano, de VTV, emitido en la noche del viernes 8.

En febrero de 2014, cuando se cumpla el primer año de implementación del dispositivo, la mencionada ONG va a hacer una evaluación oficial de la aplicación de este sistema, adelantó Morelli.

Desde febrero al presente se han aplicado 69 tobilleras, 68 a hombres y una a una mujer, en todos los casos por períodos de dos a seis meses. Hoy en día hay 39 tobilleras colocadas.

De todas las personas que usaron la tobillera solo dos se la quitaron y volvieron a ser procesadas.

fuente: El País

AUMENTAN ASESINATOS DE MUJERES EN CENTROAMÉRICA

feminicidios

Organizaciones de mujeres de Honduras, El Salvador y Guatemala denunciaron que los casos de femicidio/feminicidio y de violencia contra las mujeres han aumentado, pese a la existencia de leyes y mecanismos que tipifican los crímenes y marcan las pautas para prevenirlos.

El Observatorio de la Violencia de la Universidad Autónoma de Honduras señaló que entre 2005 y 2012, los asesinatos de mujeres han aumentado 3% cada año. En promedio, anualmente 51 mujeres pierden la vida de forma violenta en ese país centroamericano.

En El Salvador, el Centro de la Mujer (Cemujer) denunció también un aumento del número de casos en ese país, al registrar 274 en los primeros seis meses del 2013.

Mientras tanto, en Guatemala el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), reportó al menos 403 muertes violentas de mujeres durante el primer semestre de 2013, 66 más que las registradas en 2012 en el mismo periodo.

En este país existe una Ley contra el Femicidio y otras formas de Violencia contra la Mujer, que lo tipifica y define a la saña y la misoginia como elementos clave en la resolución de casos.

La Red de Mujeres contra la Violencia de Nicaragua (RMCV) también reportó que en ese país los asesinatos dolosos contra mujeres por razón de género aumentó en los últimos meses; 43 mujeres fueron asesinadas entre enero y junio de este año, ocho más que las reportadas en el mismo periodo de 2012.

Carola Brantome, integrante de la RMCV, señaló en días pasados que se iban a agudizar protestas en todo el país respaldar la Ley 779 o Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres.

En un comunicado, la Red señaló que el aumento en el número de casos se debe a la falta de aplicación correcta de la Ley contra la Violencia hacia las Mujeres, que entró en vigor en julio de 2012. (CIMAC NOTICIAS/PÚLSAR)

Premio a la investigación periodística: Mujeres rurales, minoría con accesos y libertades restringidas.

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La presente investigación resultó ganadora del concurso “Becas de investigación periodística sobre violencia hacia mujeres, niñas y adolescentes en el Uruguay”, una iniciativa ejecutada conjuntamente por el Sistema de las Naciones Unidas en el Uruguay, el Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica y el Sistema Integral de Protección a la Infancia y a la Adolescencia contra la Violencia, que contó con el apoyo de la Asociación de la Prensa Uruguaya.

El Estado no está cerca para las mujeres que habitan en el medio rural. Les es más difícil llegar a los centros de salud, acceder a opciones educativas e incluso sentir que tienen una respuesta confiable y segura si viven una situación de violencia doméstica. Nacen y crecen siendo minoría en un ámbito en el que, con frecuencia, se naturaliza la subordinación femenina y la asignación de roles por género, y en el que las redes de sociabilización son escasas, según coinciden investigadores, actores sociales, de gobierno y los propios habitantes del medio.

Levantarse a las 6.00 para recorrer tres kilómetros en moto hasta la ruta 8, en el departamento de Canelones, y tomar allí un ómnibus que la trasladará otros 20 hasta Pando es parte de la rutina de Cecilia, de 13 años. Lo hace para ir al liceo, siempre y cuando no llueva, porque en ese caso “crece la cañada y no da paso”. En el viaje rutinario regresa a su casa a media tarde. En Canelones lo corriente es que las líneas de transporte tengan varias frecuencias. En otras zonas del país el regreso puede llegar a ser entrada la noche. Una alternativa es la de las pensiones, cuyo acceso depende de las posibilidades económicas de la familia, o los hogares estudiantiles públicos, administrados en su mayoría por las intendencias. En cualquiera de los casos implica vivir durante la semana fuera del seno familiar.

La dificultad de acceso a la educación media es un elemento reiterado por las entrevistadas. Es a la edad liceal que el medio rural empieza a perder pobladores del sexo femenino, especialmente a partir de los 14 años, según surge de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) tras el Censo 2011. Otro elemento que surge es el de las expectativas familiares, que suelen distar de las individuales. Los adolescentes están “deseosos de un espacio para pensar en su futuro”, explicó la psicóloga Isabel Foderé, integrante del equipo Orientando Orientales, un programa de responsabilidad social empresarial del Centro de Psicoterapia Di Mauro-Davrieux, dedicado a brindar procesos de orientación vocacional a estudiantes de primer año de bachillerato de liceos del interior. “Nos interesa llegar a los lugares más remotos”, destacó Foderé. Pero pese a las expectativas individuales, con frecuencia “no hay un incentivo familiar tan grande”. Sospechan que “con el correr de los años, con esto de la expectativa contextual, quizá no se llegue a concretar aquello a lo que personalmente se aspiraba”, indicó.

Los niveles educativos alcanzados por las mujeres que habitan el medio rural son superiores a los de los varones, pero, de todos modos, el desempleo femenino duplica al masculino, explicó la doctora en Sociología Rossana Vitelli, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (FCS).

Si se comparan los niveles educativos máximos alcanzados con los de las mujeres del medio urbano, los de mujeres rurales son significativamente más bajos.

Muchas de las entrevistadas para esta investigación respondieron “que me casara” cuando se les preguntó qué era lo que sus familias esperaban de sus futuros. “Mis perspectivas eran muy básicas; eran las que me había enseñado mi mamá. No iba más allá de casarse”, comentó con una sonrisa María Flores, dirigente de la Unión Nacional de Asociaciones de Trabajadores Rurales y Afines. Hoy es trabajadora de un establecimiento lechero, rubro en el que paulatinamente es más frecuente que haya mujeres. Algunos sectores de producción están más abiertos que otros a contratar personal femenino. Uno es la citricultura. Sin embargo, hay tareas a las que no pueden acceder, negación para la que se esgrime una razón concreta: “Porque no es un trabajo de mujeres”. Eso le ocurrió a Shirley* en Paysandú, cuando presentó certificados de sus cursos y su libreta profesional para desempeñarse como tractorista. Aunque en la citricultura hay cuadrillas completas de mujeres, en ningún caso (ni de las entrevistadas ni que éstas conocieran) llegan a ser capatazas.

De las asalariadas que viven en el campo junto con su pareja en un establecimiento que les provee vivienda, la mayoría que tiene un empleo ha sido contratada como cocinera. “A mí nunca me preguntaron cómo cocinaba ni si sabía hacer otra cosa. Al que querían contratar era a mi marido”, explicó Karina Blanc, que fue asalariada y hoy está al frente de un establecimiento familiar. Es de la zona de Pueblo Ceballos, en Paysandú, donde hay un grifo público de agua potable, y la tarea de ir por ella con baldes y tanques la realizan las mujeres.

Escuchar los clasificados en Radio Rural permite dar cuenta de que cuando el pedido es de “pareja para estancia”, ella irá a la cocina y cobrará mucho menos. Incluso, coincidieron varios entrevistados, “muchas veces el que cobra los dos sueldos es él”.

En cuanto a los asalariados, en las remuneraciones las diferencias también se basan en el género. El promedio salarial para un hombre en 2011 fue de 15.240 pesos y para una mujer, de 8.807, explicó Vitelli.

En el medio rural “se refuerzan, por varias cosas”, los valores patriarcales, la subordinación femenina y los patrones morales asumidos como conservadores en los medios urbanos, sostuvo la investigadora. Los roles por género están claros. En el Censo 2011 sólo 0,6% de los hombres de ese medio dijo ser el encargado de las tareas del hogar.

Un requisito que se exige a las parejas que aspiran a trabajar en establecimientos rurales suele ser que no tengan hijos. Incluso cuando hay trabajo ofrecido en pareja, quienes se postulan aclaran: “matrimonio sin hijos” o, a lo sumo, “matrimonio con un hijo”, como un elemento positivo a resaltar. Llamar a cada uno de los que se ofrecían en una semana reveló la incógnita: “Si tenés más de un hijo ya empieza a ser más complicado que te den trabajo”, explicó Carlos, de San José.

Pocas y muchas

Pese a que la población del medio rural disperso es 5,3% del total de habitantes del territorio nacional, en la mayoría de los departamentos esta realidad varía. En San José, por ejemplo, representa 15,2% del total, y en Florida, 13,5%. La composición de la población en el medio rural, además, tiene características muy diferentes de la de las ciudades y de la mayoría de los centros poblados. Fundamentalmente sobresale que, contrariamente a la mayoría femenina (en el país hay casi 4% más mujeres que hombres), en el medio rural la población mayoritaria es masculina. Viven allí 76.855 mujeres, de acuerdo al Censo 2011 del INE. Esa cifra representa 43,7% de la población rural del país; la diferencia es 12,6%. En un contexto en el que, como describe la coordinadora de Cotidiano Mujer, Lilián Celiberti, las mujeres “son tratadas como un sector, como una minoría, pese a ser más de la mitad de la población”, ocurre que en el medio rural, donde las barreras culturales son aun más complejas de atravesar, se agrega otro multiplicador de las complejidades: ser menos cantidad.

Más de 40 mujeres que habitan el medio rural disperso, incluso muchas que residen en ciudades pero están vinculadas a aquél, fundamentalmente por razones de trabajo remunerado, fueron consultadas para esta investigación en instancias individuales o grupales. El universo es amplio y policromático e incluye a aquellas que trabajan en él aunque vivan en ciudades. Varía de acuerdo a posibilidades económicas, de traslado, la cercanía de centros poblados y, sobre todo, del tipo de producción dominante en la zona, como de la región del país en la que se encuentre. También depende de si están organizadas o no, lo que a su vez suele estar atado a las condiciones anteriores. Sin embargo, con matices, algunas características surgen como mayoritariamente compartidas.

A la intemperie

Gritar no es una posibilidad que una mujer del medio rural suela manejar para pedir auxilio si es víctima de violencia física en su hogar. Ni siquiera sueña con la denuncia de un tercero que haya escuchado lo que ocurrió; no hay personas en un radio de un kilómetro y medio, y la ruta más cercana está a uno. Denunciar ella misma al otro día no está en sus planes. El destacamento de la seccional policial está lejos y, además, el único agente que tiene, que llegó un lustro antes para poder hacer rendir su sueldo sin tener que pagar alquiler en el pueblo, es el mismo que cada fin de año recibe un cordero de parte de su marido, así como semanalmente leche y huevos que él mismo va a buscar. El relato es ficticio, pero no inverosímil. Sentir la falta de garantías para presentar una denuncia por violencia doméstica fue una respuesta frecuente en las entrevistas realizadas a mujeres del medio rural disperso, especialmente entre las no organizadas.

Un caso surgido mientras avanzaba esta investigación terminó siendo gráfico. En la madrugada del 5 de mayo de este año, en el salón Mevir de Goñi, al norte del departamento de Florida, la licenciada en Trabajo Social Marisel Luis fue asesinada. En julio de 2012 había presentado, en la Seccional 13ª, una denuncia por acoso contra quien, a la postre, fue quien la mató. La denuncia fue tomada como queja y no se dio intervención a la Justicia. La madre de la ex esposa del asesino denunció que su hija había concurrido a la misma seccional policial a presentar una denuncia por violencia doméstica: “Se rieron de ella”, contó. El Ministerio del Interior (MI) está implementando un proceso de generación de un referente en violencia doméstica por cada seccional policial, en todas las jefaturas de Policía del país. “La Policía tiene alcance nacional; por lo tanto, el objetivo central es que pueda dar una respuesta adecuada a las situaciones de violencia de género en todo el país”, explicó a la diaria la directora de Políticas de Género del MI, Marisa Lindner, quien admitió que “es un proceso que hay que seguir profundizando”. Sin embargo, quienes están al frente de los destacamentos del medio rural suelen carecer de formación para actuar ante situaciones de violencia basada en género. El referente de la seccional trabaja directamente en la propia comisaría y no en el destacamento, que es una dependencia de ésta. El director de Seguridad de la Jefatura de Policía de Florida, Richard Aragonés, explicó que los destacamentos policiales de las seccionales del interior del departamento “son cubiertos generalmente por policías de los grados inferiores: agentes y cabos”. “Tiene mucho que ver la necesidad del policía, porque muchas veces es él el que necesita una solución habitacional y pide el destacamento”, explicó.

Lejos todavía

Los Servicios Especializados de Atención a Mujeres en Situación de Violencia Doméstica del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) también tienen “dificultades de llegada al medio rural”, admitieron tanto integrantes de sus equipos técnicos y referentes territoriales como el propio ministro Daniel Olesker. De todos modos, resaltan, han sido implementadas medidas para no quedarse únicamente en las ciudades capitales de los 15 departamentos en los que existen estos servicios. El ministerio cuenta con esos equipos fijos, pero también con siete móviles que periódicamente llegan a localidades del interior, llevando a cabo tareas de asesoramiento, contención y seguimiento de casos. El Mides se encuentra en un proceso de diagnóstico focalizado en las mujeres rurales para implementar nuevos programas y redireccionar los ya existentes.

La responsable del programa Violencia y Salud del Ministerio de Salud Pública, Sandra Romano, explicó que éste no tiene prevista una respuesta específica para el área rural. “Pero sí es una preocupación; hay interés”, dijo.

Para la infancia y la adolescencia la situación es similar. “Somos conscientes de que en algunas áreas nosotros necesitamos mayor llegada, sobre todo en el área rural”, explicó la coordinadora del Sistema Nacional de Protección a la Infancia y la Adolescencia contra la Violencia, María Elena Mizrahi.

Las integrantes del equipo técnico del servicio especializado del Mides en Florida explicaron a la diaria que han recibido consultas de maestros rurales que “notan cambios de actitud en algún alumno”, o incluso deducen una posible situación de violencia en el hogar en charlas con madres de escolares. “Para este tema, y para muchos otros, la escuela es el único lugar de referencia”, comentó el director del Departamento de Educación Rural del Consejo de Educación Inicial y Primaria, Limber Santos. “Muchas veces es la única institución pública; la única presencia del Estado. Son elementos nada menores que implican para la escuela un rol diferente a cumplir. Estamos lejos aún de formar adecuadamente a los maestros rurales como para poder cumplir cuando se ven inmersos en escuelas rurales. Ocurre a veces que los maestros no sienten tener todas las herramientas como para poder actuar en un medio en el que están trabajando”, explicó.

El MI no tiene datos sobre denuncias de situaciones de violencia doméstica en el medio rural. Tampoco de mujeres asesinadas en ese contexto. “No tenemos [información] con ese grado de desa-gregación”, se explicó en el proceso de respuesta al pedido formulado para esta investigación. De todos modos, con base en los registros que públicamente lleva la organización no gubernamental Caminos, y añadiendo casos no registrados allí pero también correspondientes a femicidios ocurridos en contexto de violencia basada en género, se observa que en lo que va de 2013, uno de cada diez femicidios tuvo el medio rural como escenario.

El otro temor

En el caso de las asalariadas o las parejas de asalariados que habitan el medio rural, surge otra traba para realizar la denuncia; suelen vivir en el mismo establecimiento en el que ambos o uno de ellos trabaja. “Es para líos con la empresa”, explicó Esther*, de la zona de Sarandí del Yi, en Durazno. En el medio rural, 39,3% de los hogares es usufructuario u ocupante de la vivienda que habita, algo que en el medio urbano ocurre en 17% de los hogares. El contratado suele ser el hombre. “Esto provoca que ante situaciones de ruptura del vínculo matrimonial o de pareja sea la mujer quien quede sin vivienda, dado que está atada al contrato de trabajo con su esposo. Esta situación es especialmente grave en casos de violencia doméstica, porque supone un factor de gran vulnerabilidad para su perpetuación”, señala el documento “Análisis legislativo: derechos de las mujeres rurales y equidad de género”, elaborado por las doctoras Diana González y Alicia Deus, en el marco del proyecto “Uruguay: hacia el país de la equidad”.

La Justicia que no llega

El documento tiene un capítulo centrado en el acceso a la Justicia en general, y no sólo en situaciones de violencia doméstica: “Los servicios de Defensorías se concentran mayoritariamente en las capitales departamentales, resultando, en los hechos, de difícil acceso para la población rural; es de especial importancia la generación de servicios itinerantes de asesoramiento”. El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Ruibal Pino, admitió a la diaria que esto es así, aunque aseguró que se ha iniciado un camino tendiente a mejorar el escenario. “Hay preocupación de la Corte en este sentido, una preocupación que viene de la propia población que tiene imposibilidades, por razones económicas, por lejanía o por falta de locomoción, de ir a las capitales departamentales. Se ha pensado en crear defensores de oficio que puedan ser itinerantes, que al menos cada 15 días vayan a localidades que están lejanas a la capital”. Pero, independientemente del interés, explicó que se encuentran ante una “deficiencia de personal” que compromete incluso ese leve avance planteado. “El defensor de oficio ya es escaso para las capitales departamentales. Tendríamos que sacarlo un día o dos al mes para que vaya a atender a poblaciones a las que sí puedan ir aquellos que no lleguen a las capitales departamentales”.

Ruibal destacó un proceso de capacitación del personal en materia de violencia de género cuando se le contaron algunos casos descritos por entrevistadas, por ejemplo el de una joven de una localidad sanducera a la que la jueza actuante en una instancia por violencia doméstica le recomendó: “Gurises, son jóvenes; arréglense y vengan la semana que viene que los caso”.

Las vacas primero

En cuanto al acceso a los servicios de salud, el anecdotario es similar o peor al de la educación. En Paso Hondo, en Tacuarembó, Lucía lleva en moto a su hija de seis meses a realizarse los controles pediátricos a San Gregorio de Polanco. La moto la conduce su marido. Son 60 kilómetros de ida y 60 de vuelta. Cuando estaba embarazada se quedó en la casa de su madre en San Gregorio, lejos de su pareja, pero cerca de la atención médica.

En Tres Árboles, en Paysandú, quienes tienen locomoción propia llegan a Paso de los Toros (Tacuarem-
bó) en media hora. Quienes no la tienen suelen usar el ómnibus, que pasa tres días a la semana. Pero va hasta Paysandú capital, y demora dos horas. Si la persona viajó el lunes, después de atenderse en el hospital deberá esperar hasta el miércoles para regresar a su casa. La historia se repite a lo largo y a lo ancho del territorio nacional. “Hay lugares a los que el médico va cada 15 días, o simplemente no va. Para ir a una ciudad a sacar número, hay que ir de madrugada y no nos sirven los horarios de los ómnibus”, explica Isabel Olivos, del grupo de mujeres de la Sociedad de Productores de Leche de Florida. Pero cuando una vaca se enferma, lo corriente en los establecimientos es que se active rápidamente un sistema sanitario que tendrá en poco tiempo a técnicos o profesionales en el lugar, además de adquirirse con celeridad los medicamentos necesarios, explicó Raquel Gilmet, de la Asociación Mujeres Rurales del Uruguay, en una entrevista publicada por la agencia Efe.

En el contexto rural, tener o no tener hijos, y especialmente tener más de uno, significa un problema a la hora de pensar en el acceso al mercado laboral, no ya sólo para la mujer sino también para la pareja, y el embarazo implica muchas veces desarraigarse o tener que practicar odiseas para realizarse los controles rutinarios, tanto en la etapa pre como posparto. Pese a esto, la paridad media de las mujeres que habitan en este medio es superior a la del medio urbano. Serán ellas luego las encargadas de cuidar a los niños.

Trabas, desarrollo y libertad

El escenario en el que nacen y viven las mujeres del medio rural suele convertirse en una variante silenciosa y naturalizada de violencia psicológica que, desde la perspectiva de desarrollo, significa una traba no sólo para el desarrollo individual, sino también para el colectivo. “Hay un derecho de las personas de poder concebir, diseñar y ejecutar un plan de vida”, comentó el doctor en Ciencias Sociales y coordinador de la Licenciatura en Desarrollo de la FCS, Reto Bertoni. Quien no tenga la libertad de hacerlo, “no puede desarrollarse”, enfatizó. “Una sociedad que está constituida, mayoritaria o minoritariamente, por personas que no pueden concretar ese plan de vida no puede ser una sociedad desarrollada”.

El premio Nobel de Economía 1998, Amartya Sen, “habla mucho de los guardianes de la tradición. Hay sociedades en las que está instituido qué es lo que le corresponde ser a cada uno; qué es lo que le corresponde a la mujer, al niño, al viejo. La principal enseñanza que creo que tenemos que sacar de la historia de la humanidad es que a veces el gran déficit está en que las personas no pueden siquiera concebir la posibilidad de elegir. El enfoque de las capacidades, dice Sen, es que el desarrollo es libertad y que la capacidad de elegir es lo que hace a las personas realmente personas. Pero él mismo plantea que la capacidad de elegir no es innata, no es genética; los seres humanos tenemos razón y por eso podemos elegir. Hay determinadas condiciones sociales que permiten o no la elección. Quizás allí tenemos que enfatizar que el desarrollo es un proyecto colectivo; las condiciones, el contexto social en que la persona vive, es lo que le permitirá alcanzar la capacidad de elegir. Esa capacidad viene por el lado de la educación, por el lado de poder tener un espíritu crítico hacia sí mismo, hacia su sociedad, hacia su entorno y hacia las ideas dominantes en ese entorno”, indicó Bertoni, apuntando que se trata de “cultivar una capacidad de decisión a lo largo de la vida, que hace que la persona tenga éxito y tenga fracasos, pero que pueda hacerse cargo de ellos”. Aun cuando se puede ir más allá del contexto, hay una situación de injusticia, dijo. “En una sociedad en la que manifestamos que todos tenemos ciertos derechos, que tengas que desplegar una energía extraordinaria para poder ejercerlos tampoco es justo”, apuntó.

*Los nombres son ficticios para reservar la identidad.

fuente:Emilio Martínez Muracciole La Diaria

Foto: Javier Calvelo Establecimiento rural en el noreste del departamento de Canelones. (archivo, abril de 2013)

En transporte “debemos estudiar motores de violencia”

 descarga

En declaraciones a En Perspectiva el secretario general de la Asociación Sindical de Cooperativistas y Obreros del Transporte (Ascot), Marcos Lombardi, señaló que para combatir los reiterados asaltos y pedreas de los que diariamente son blanco en algunas zonas de Montevideo “no alcanza con que haya cada vez más patrullaje” sino que “se estudien los motores de la violencia para atacarlos de fondo”.

Los trabajadores de las cooperativas del transporte de pasajeros capitalino vienen alertando sobre reiterados hechos de violencia y criminalidad de los que son víctimas en algunas zonas de Montevideo y debido a esto están analizando tomar medidas que podrían llegar hasta no ingresar a determinados barrios, o desviar en parte del trayecto.

Los barrios en cuestión son Borro, Casavalle y Marconi. Este fin de semana la Ascot definió que las acciones desarrolladas para impedir los hechos de violencia por parte de la Policía “no están dando resultado”.

El dirigente de la Asociación, Marcos Lombardi, declaró: “No es que las medidas que se han tomado estén mal, este tema es más profundo al hecho de que la Policía salga a mostrarse más. Lo que deberíamos es estudiar los motores de esa violencia para atacarlos de fondo. Consideramos que si no se ataca la cuestión de fondo vamos a seguir teniendo esta problemática rotando por zonas”.

Interrogado sobre el malestar que genera en los usuarios que los trabajadores decidan desviar el servicio ante los hechos denunciados, Lombardi contestó: “No todos los usuarios están en contra, como sabemos que no todos van a estar contentos si decidimos hacerlo”.

“Lo que si tenemos claro es que el Gobierno, el Ministerio del Interior, deberá buscar los mecanismos de solución porque nuestra responsabilidad es trasladar al pasaje no darle la seguridad. Las medidas se toman donde suceden los hechos, de nada sirve paralizar servicios en otras zonas, y creemos que las quejas de los usuarios no deberán ir al transporte sino a los que no le dan la seguridad necesaria”, sentenció.

fuente: El Espectador.com

CUANDO SER HINCHA DE PEÑAROL ERA UN ORGULLO……………..

penarol-630En estas últimas horas se ha dicho y se ha escrito mucho sobre PEÑAROL, el campeonato, LA VIOLENCIA, LOS SAQUEOS, INFILTRADOS, LA CORTE DE JUSTICIA , GRUPOS RADICALES …… GRUPOS INFILTRADOS, “que nada tienen que ver con el deporte”….. y así comienza el tejido mediático para lentamente deslindar al concepto CLUB ATLETICO PEÑAROL Y SUS HINCHAS con una situación de violencia a gran escala. No recuerdo en mis 50 años haber escuchado y visto una situación igual a esta.

De niña crecí en un barrio de gente trabajadora, donde todos los estratos sociales convivían día a día., por tanto había”pobres” , pobres que luchaban por salir adelante, humildes con esperanzas y (que la memoria no me falle) pero segura estoy que pobreza y violencia no estaban unidas, de hecho en nuestro país ser pobre es una situación generada por muchas condicionantes , pero no tiene incluído el perfil “violento”. Así que muchos pobres, humildes, eramos de PEÑAROL, con orgullo en la jerga del pueblo se decía que en PEÑAROL la mayoría de sus hinchas eran  trabajadores lo que luchaban el pesito” día a día”contraponiendo a otro club que supuestamente tenían en sus filas clase media alta , alta (tema que no es importante para esta REFLEXIÓN ) . Lo importante del concepto era que vos podías decir con orgullo que eras de Peñarol porque habían VALORES, respeto, grandeza , bastaba ver a Rocha , Spencer, Joya, verdaderos cabelleros que solo con su presencia se sentía la integridad como personas.

Qué lejos quedo ese tiempo….. ya no tengo orgullo de decir que soy de Peñarol, su dirigencia lejos esta de ser hombres integros, solo con recordar con que liviandad tomaron el caso del padre de familia que mataron por tener una camiseta de cerro , y aquí no paso nada , un muerto mas en el deporte  como en tanto países. ¿Que hizo la dirigencia de Peñarol al respecto con su hinchada? , NADA , cada vez que hay un caso de violencia se lavan las manos, se disfraza o minimiza pero no se trabaja desde la Institución . ¿Que hicIeron sus jugadores? NADA .y ¿la AUF?…. y ¿los medios de comunicación? deportiva ,cínicos que todo el tiempo especulan con cuanto mas pueden tener de raiting, un enorme lamento por las perdidas de vidas o las agresiones que se ven pero…… que siga el futbol porque yo hago la mía con este circo!!. De DEPORTE HACE MUUUUUUUCHOS AÑOS QUE YA NO SE HABLA.

SE HABLA DE TRANSACCIONES ECONOMICAS DE INTERESES PERO EL DEPORTE CON TODO LO QUE ENCIERRA YA FUE.!!

Hoy los valores en la sociedad se van perdiendo ya la VIDA vale solo un poco y quizás para algunos si no TENES tal o cual cosa no SOS  así QUE LA VIDA ES UN CIRCUNSTANCIA. Inmerso en esto la frutilla de la torta todo lo vivido hace horas atrás LAMENTABLE, PATETICO, VERGONZOSO Y LO PEOR DE TODO COBARDE MUY COBARDE …..

Y que vemos y leemos excusas, explicaciones poco creíbles pero no he visto una SOLA DECLARACION DEL EQUIPO ENTERO DE PEÑAROL DICIENDO :¡NO QUEREMOS HINCHAS VIOLENTOS! , PREFERIMOS NO TENERLOS!!.

QUEREMOS HINCHAS QUE RESPETEN EL TRABAJO Y EL DERECHO DE TODOS.

 TAMPOCO VI A LA DIRIGENCIA DE PEÑAROL DICIENDO NO VAS!!! , MEDIDAS EXTREMAS CON NUESTRA HINCHADA , NOSOTROS VAMOS A SACAR A LOS VIOLENTOS DE NUESTRAS FILAS .

EL QUE NO CONSTRUYE , NO DA, NO TIENE DERECHO A LUCIR , GRITAR O DECIR QUE ES PEÑAROLENSE.

Quizás la violencia que vimos es nada frente a la disfrazada de traje , y guante blanco que lamentablemente con otras acciones están en PEÑAROL . Quizas lo que vimos es consecuencia de muchos VIOLENTOS QUE ALIMENTAN GOTITA A GOTITA ESTAS ACTITUDES SOLO QUE AHORA SE LES FUE DE LAS MANOS.

Hay algo muy claro, mas allá a el tema puntual de la violencia sobre el edificio sede de la JUSTICIA (otro tema para reflexionar) que es obvio que tuvo otras connotaciones inmersas o disfrazada festejo deportivo , como bien decía DARWIN DESBOCATTI , no hay mejor estrategia que inflar ciertas situaciones para ocultar las debilidades  del sistema en este caso el referente es el Jefe de Policia de Montevideo, es que PEÑAROL ESTA MUY ENFERMO , y de ser un GRANDE se ha convertido en un POBRE GIGANTE mantenido por ESPECULACIONES, DISCULPAS, QUE CONFUNDE ALEGRÍA CON SALVAJISMO . SERIA HORA DE MIRAR UN POCO EL PASADO RESCATAR MEMORIA Y ENSEÑAR A SUS HINCHAS AQUELLOS HOMBRES , AQUELLOS VALORES QUE LO HICIERON GRANDE , estoy hablando de sus hinchas de a pie de sus jugadores humildes .

Y si se proponen HACER …… TRABAJAR …..DAR …. EXIGIR…. Crear IDENTIDAD ….. EN VEZ DE LLEVARSE LA PLATITA PARA LOS FINES PERSONALES DE VARIOS DIRIGENTES  INVERTIMOS EN campañas mediáticas: ¿COMO QUEREMOS A NUESTRO HINCHA DE PEÑAROL ?¡HACIENDO COSAS! NO ROMPIENDO Y ROBANDO  PORQUE LA MAYORÍA HIZO EXACTAMENTE ESTO ROMPIO Y ROBÓ FUERON VALIENTES ENTRE MUCHOS PORQUE  SOLOS NO VALEN NADA. 

Añoro aquella época , y duele ver como JUSTIFICAMOS DESDE TODOS LOS AMBITOS PARA SAFAR……PERO LA REALIDAD NOS GANA Y DIGAN LO QUE DIGAN PEÑAROL HINCHADA Y VERGÜENZA , HOY ES TODO LO MISMO.

Silvia Barbero

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