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Alarma por el aumento de niños lesionados por accidentes de moto

Pediatra advierte sobre “problema de salud emergente” que también afecta a adultos. En seis meses detectaron 69 casos de menores en CTI por lesiones de este tipomoto-familia_276298 problema bien frecuente con los niños. En las emergencias, las terapias intensivas, en las salas de internación, sobre todo, de hospitales públicos, cada vez vemos más niños lesionados por siniestros en moto”, dijo a El Observador Mercedes Bernadá, profesora agregada de pediatría de la Facultad de Medicina y coordinadora de la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos del Pereira Rossell. La situación se agrava en el interior del país y en la zona periférica de Montevideo, puesto que allí circulan más motos. Se calcula que hay un millón de unidades en Uruguay.

Próximamente Bernadá publicará un estudio que da cuenta de lo que entiende que es un “problema de salud emergente” del que todavía no se tiene conciencia. Una escena cotidiana es ver a familias completas a bordo de una moto, muchas veces sin casco, circulando sin precaución entre un tránsito que se ha vuelto feroz.

En solo seis meses, la especialista y su equipo rastrearon 69 menores de 19 años que requirieron internación en CTI a nivel nacional tras sufrir lesiones graves por siniestros en moto. La mayoría iba como pasajero o como conductor, pero hubo algunos casos de peatones embestidos por ese vehículo.

Casi todos los pacientes (91%) presentaron traumatismo encéfalo craneano, una lesión lamentablemente esperada si la persona no lleva puesto el casco. Este elemento de seguridad –al que se le  ha comprobado que reduce el riesgo de muerte en 42% y el riesgo de traumatismo de cráneo en 69%– solo era utilizado por uno de los 10 niños menores de 15 años del conjunto de accidentados.

“Era un niño de 11 años que estaba participando en una competencia de motos”, recordó Bernadá, preguntándose qué hacía allí. En el caso de una niña, el casco salió despedido durante la colisión, por lo que se presume que no era del tamaño adecuado, o no estaba bien sujetado, y, por tal motivo, ineficaz. He aquí otro problema: en plaza no hay cascos para circunferencias craneanas menores a 50 centímetros, es decir, para aproximadamente menores de 2 años.

El diagnóstico de otras lesiones sorprendió a la médica: casi nueve de cada 10 pacientes sufrieron politraumatismos. El de brazos y piernas fue el más frecuente (65%), seguido por los de tórax (60%) y de cara (54%). Los accidentes de tránsito por motos son la causa más frecuente por la que los niños y adolescentes sufren las últimas heridas. La presencia de dos o más lesiones aumenta el riesgo de secuelas y de muerte. Además, cuatro de cada 10 pacientes estuvieron en coma.

De los 69 accidentados, solo se accedió a la historia clínica de 55. De ellos 33 necesitaron ventilación mecánica, nueve requirieron neurocirugía; mientras que a seis niños les fue realizada una traqueotomía y a otros tres una gastrostomía (una sonda de alimentación directa al estómago), entre otras prácticas, inclusive amputación de miembros.
A principios de año Bernadá atendió a una niña de un año que cayó de la moto de sus padres cuando los sobresaltó un perro en la calle. No llevaba casco. Pasó un mes en el CTI del Pereira Rossell y otro mes en sala. Se fue con secuelas leves. El viaje solo iba a ser por una cuadra. “La gente piensa ‘es una cuadra, no pasa nada’, pero ese caso es la demostración de que una cuadra en un transporte muy inseguro, con un niño sin protección, puede terminar la vida”, sentenció.

Recientemente se aprobó una nueva Ley de Tránsito que habilita a niños a viajar en moto con casco si sus pies llegan a los soportes. La médica sostuvo que se debe debatir acerca de si los niños deben ser pasajeros y, si es así, desde qué edad, y recomendó que los pediatras informen a los padres sobre los riesgos de viajar con sus hijos en una moto.

También es problema de adultos

En marzo de 2010 sucedió algo que comenzó a llamar la atención de la Cátedra de Ortopedia y Traumatología de la Facultad de Medicina: se inició la tendencia ascendente de consultas por lesiones por siniestros en moto. De 55 consultas por mes se pasó a 147 en diciembre y en ese entorno se mantuvieron a lo largo de 2011, últimos datos procesados por el servicio. Ese año atendieron 1.311 casos de urgencia.

El profesor adjunto Rogelio Rey afirmó a El Observador: “Hay menos muertes (11% menos en 2012 con respecto a 2011), pero los motociclistas lesionados suben y cada vez son peores”; de una fractura de muñeca a fractura de los cuatro miembros, con hospitalizaciones y rehabilitaciones prolongadas.

También son cada vez más jóvenes. En un año, en el Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatología (INOT) se registraron 32 pacientes con más de 20 días de internación y dos con más de cuatro meses; el promedio es de 9 días. No obstante, en estos momentos uno ocupa una cama hace casi un año por sucesivos problemas con las secuelas de su accidente. Entre todos totalizaron 2.352 días de internación en 2011, el equivalente a casi seis años y medio.

Rey explicó que la gravedad de los lesionados puede ejemplificarse en la alta prevalencia de fracturas de fémur, un hueso “duro como un árbol”: 34 en un año. Esto motivó a la Cátedra a sugerirle a la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) de promover algún tipo de protección extra en los vehículos que reduzcan los impactos en las piernas. “Quedó en la nada”, lamentó.

En este sentido, Rey comentó que no ve soluciones a corto plazo. “Es un problema de salud pública. Lo sufre todo el sistema nacional de salud. Pero no vemos cuánto afecta a la familia de ese paciente que no puede trabajar nunca más”, concluyó.

Unasev: 130 muertos en un año

Este año, y hasta el 9 de junio, fallecieron 130 motociclistas, según datos proporcionados por Unasev. El 66% de las muertes ocurrió en ciudades. Lo que llama la atención al organismo es la tendencia creciente de choques entre motos, puesto que lo más frecuente es que impacten contra un auto o un camión.

En 2012 se registraron 36 fallecidos en esta situación; mientras que ya murieron 20 este año. Un técnico de la Unasev explicó a El Observador que esto no solo se debe a las picadas, en particular por lo que se conoce como “gallinita ciega”, maniobra por la cual colisionan dos motos de frente si los conductores no desvían su marcha; sino porque los conductores accidentados no se ven, en particular en las rutas, porque no llevan luces, u otros elementos reflectivos. En 2011 murieron 250 motociclistas de un total de 510 víctimas fatales.

fuente: El Observador
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