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EL PAÍS DEL REVÉS ….URUGUAY CON PRESIDENTES DE LA REPÚBLICA QUE TIENEN O TENÍAN MAS DE 70 AÑOS Y NADIE CUESTIONA NADA…CON TREMENDA RESPONSABILIDAD… Y SE CUESTIONA EN LA UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA PONER LIMITE AL QUE TRASMITE CONOCIMIENTO? DEMENCIAL…INCONGRUENTE…LAS EXCEPCIONES NO SIRVEN…Y DAR PASO A LOS JÓVENES EN EL CONOCIMIENTO ES IMPORTANTE …PERO LA SABIDURÍA ES LA SUMA DEL CONOCIMIENTO Y LA EXPERIENCIA Y POR MAS CONOCIMIENTO QUE TENGAS LA EXPERIENCIA VIVIDA NO SE PUEDE SUPLIR CON NADA …HAY QUE VIVIR!!! DE AHÍ SE EXTRAEN LOS RESULTADOS DE ESA GRAN SUMATORIA…¿PORQUE LOS INDIOS TIENEN COMO SAGRADO SUS CONSEJEROS ANCIANOS? PORQUE NADA PUEDE SUPLIR LO VIVIDO…SUMADO AL CONOCIMIENTO…POR TANTO QUE BURRADA!! DAR ESPACIO A LOS JÓVENES ES EN EL HACER ..EN EL HOY.. PARTICIPAR AL LADO DEL VIEJO QUE TIENE EXPERIENCIA Y TRASMITE …LA EDAD NO ES IMPORTANTE …IMPORTANTE ES LA CAPACIDAD QUE LA PERSONA TIENE EL CONOCIMIENTO QUE ADQUIRIÓ Y QUÉ HACE CON ÉL….¿que esta pasando? ¿cómo se llega a este gran SIN SENTIDO?

 

LÍMITE DE EDAD

Docentes de la UdelaR cesarán a los 70 años

Hay consenso para fijar un tope, pero discuten excepciones.

Facultad de Derecho es el servicio que tiene más cantidad de docentes que superan los 70 años. Foto: F. Ponzetto

Facultad de Derecho es el servicio que tiene más cantidad de docentes que superan los 70 años. Foto: F. Ponzetto

El rector Roberto Markarian transita los últimos meses de su mandato. Pero antes de que finalice su gestión, a mediados del año próximo, todo hace pensar que la Universidad de la República aprobará el cambio del estatuto docente. Lejos de ser un trámite burocrático, la modificación de esta normativa que lleva ya medio siglo de vigencia, sentará las nuevas bases para el ejercicio de la enseñanza. Topeará la edad para cumplir funciones y, salvo excepciones, un docente cesará en su cargo a los 70 años.

“Fuese cual fuese la decisión, siempre habrá un grado de injusticia”, dijo Gregory Randall (57), profesor titular de Ingeniería Eléctrica. “Si se fija un límite, puede que se pierda la brillantez de algunos docentes muy mayores; si no se establece un tope, puede que se reduzca la rotación y la posibilidad de que los jóvenes tengan su lugar”.

El fundamento detrás del cambio que se está debatiendo en la UdelaR es que “los viejos, que están en las posiciones de más poder, no frenen el avance de la gente joven”, explicó Randall. El nuevo estatuto, señaló, busca garantizar mayores posibilidades de rotación entre los distintos grados académicos.

Para el docente Juan Calvo, sin embargo, este argumento es “demagógico”. Toma como ejemplo lo que sucede en facultades como Medicina, Odontología o Veterinaria (donde él es profesor). En estos servicios un docente debe retirarse antes de los 65 años, pero está “en condiciones de realizar cirugías de alta complejidad en el sistema de salud público y privado”.

Este debate estuvo presente en la última convención de la asociación de docentes (ADUR). Los funcionarios acordaron que es necesario fijar un límite de edad y que los 70 años parecen tener su lógica —este ya es el tope para los funcionarios públicos de la Administración Central. La tensión aumentó cuando se votó que cada servicio (o facultad) pueda establecer límites de edad inferiores específicos. Cuando ello sucedió, algunos docentes (entre ellos Calvo) se retiraron de sala y dejaron a la reunión sin quórum. Por eso el tema se retomará mañana.

En la Facultad de Medicina, el servicio que históricamente ha establecido un tope, el ejercicio de la docencia cesa a los 65 años. El mismo criterio siguieron Odontología y Veterinaria. Otras facultades, como Derecho, Ingeniería y —más recientemente— Ciencias Sociales han fijado en 70 años el tope de edad. Y otras no tienen límite.

“Cada disciplina tiene sus particularidades y es necesario que sea en la interna, y en base al tipo de producción científica, que se establezcan los límites”, justificó Randall. Para Calvo, en cambio, restringir el acceso o el mantenimiento de un trabajo a una cuestión de edad es de por sí “discriminatorio” y más lo es si existen criterios distintos “en la interna de la propia Universidad”.

Realidades distintas.

Cuando se realizó el censo de funcionarios, hace dos años, la UdelaR contaba con 9.378 docentes. Para entonces, 111 de ellos —equivalentes al 1,2% de la plantilla total— tenían 70 o más años. Y hay dos casos emblemáticos: Bellas Artes es el servicio con mayor porcentaje de profesores que superan esa edad (6,1%), y Derecho es la facul- tad que tiene más personas ejerciendo la docencia aún cuando han superado ese límite etario (16).

“Todos los que ocupamos cargos académicos hemos ido concursando, en base a méritos, y ningún puesto es eterno”, dijo Javier Alonso, profesor titular de Orientación Estética en Bellas Artes. A sus 72 años, Alonso es de los que defiende que los jóvenes tengan su espacio, pero también que haya excepciones para que los más experientes “vuelquen su conocimiento y calidad”.

De hecho, el estatuto que está a estudio prevé que el Consejo de la universidad contrate a aquellos que superen los 70 años, por períodos de tres años con la posibilidad de renovación (hasta tres veces).

En los servicios que acumulan más docentes que superan los 70 años, ya existen algunas normas que contemplan las excepcionalidades. En Derecho, por ejemplo, no se fija límite de edad para aquellos docentes que fueron cesados de sus cargos durante la dictadura. Bajo esta modalidad ejerció el famoso profesor Alberto Pérez Pérez, quien falleció en setiembre a los 80 años.

En la Escuela Universitaria de Música, el Hospital de Clínicas y el Instituto de Higiene no hay siquiera un docente que supere los 70 años. Y es bajo el porcentaje en los centros regionales del Este y el Litoral Norte.

La discusión en la interna de la casa de estudios se produce cuando también existe un discurso (aún latente) de que es necesario modificar la edad jubilatoria para toda la pobla-ción. Es que la esperanza de vida al nacer de los uruguayos aumentó en 10 años desde 1960. “Es verdad que la gente vive más y mejor”, reconoció Randall, “pero también es verdad que la ciencia cambia y es necesario renovar, darle paso a los jóvenes”.

UPM NO SE COMPROMETE A NADA…URUGUAY OFRECE..Y OFRECE LA GENTE ESTA ILUSIONADA PEOR QUE LA FAMOSA PELICULA “EL BAÑO DEL PAPA”..Y HAY REALIDADES QUE ASOMBRAN PLANTANDO AJOS Y ZANAHORIAS EN GRAN ESCALA SE GANA MAS QUE CON UPM …PERO SEGUIMOS VENDIENDO NUESTRA TIERRA POR ESPEJITOS DE COLORES PARA ALGUNOS….

 

Expertos advierten por riesgo ambiental de la nueva planta de UPM

Noviembre 13, 2017 
Fuente: El Observador
El río Negro ya está dañado, tiene un caudal 10 veces menor que el Uruguay y alojará a una fábrica que producirá más que la de Fray Bentos
Si UPM incumple hay multas y se puede llegar al cierre de la planta”, dijo la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Eneida De León a radio Carve el viernes pasado. La jerarca se refirió a la preocupación ambiental que genera la posible instalación de una segunda planta de celulosa de la firma finlandesa en Paso de los Toros (Tacuarembó). El principal problema es que el río Negro, donde se verterían los desechos de la fábrica, ya está contaminado y se advierte sobre que los niveles de fósforo empeorarán una vez que empiece a funcionar la industria.
Las normas indican que el río Negro puede tener hasta 25 microgramos de fósforo por litro de agua. Este nutriente favorece la proliferación de cianobacterias, unas algas que se caracterizan por su toxicidad.
Sin embargo, estudios de Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar) indican que en áreas como Palmar los niveles de fósforo oscilan entre 124 y 134. En Baygorria están en 83 microgramos de fósforo y en Rincón del Bonete llegan a 91.
43% de los productores cercanos al río Negro admiten que algunos de sus animales murieron por la contaminación, según un estudio realizado por la Facultad de Ciencias de la UdelaR.
Se estima que una vez que empiece a funcionar la planta de UPM en Paso de los Toros, los niveles de fósforo en el río Negro podrían crecer entre 70 y 100 microgramos por litro de agua. En otras palabras, el cauce se contaminaría todavía más.
De León señaló que “hay todo un capítulo de permisos ambientales que está en una primera etapa”. Según la jerarca, como recién se firmó un primer contrato de inversión, todavía no está claro cómo será el funcionamiento de la planta y qué impacto que tendrá esa industria en un ecosistema ya de por sí bastante vulnerable.
Las regiones cercanas al río Negro potabilizan el agua que toman de esa cuenca. Si bien el efecto de las cianobacterias en los humanos es indirecto, el consumo de estas algas es capaz de matar a una oveja pequeña en tres semanas y a una más crecida en dos meses.
Lo cierto es que aún no se realizaron análisis de impacto ambiental y lo único que establece el contrato firmado entre las partes es que UPM “se compromete a compensar ambientalmente a Uruguay aportando apoyo técnico y financiero para mejorar la calidad de las aguas del río Negro, así como disminuir y evitar las principales causas de la contaminación de las aguas en su cuenca”. Agrega que la empresa destinará US$ 10,5 millones para esa contingencia.

Riesgos

La pregunta que surge es: ¿en un cauce de agua que está contaminado, más desechos significan más contaminación? La primera alarma se enciende al identificar que la planta, que tendrá una producción mayor a las dos que ya están instaladas (UPM 1 y Montes del Plata), estará sobre el río Negro, que tiene un caudal casi 10 veces menor que el río Uruguay donde está la primera planta de la empresa finlandesa, advirtió a El Observador el investigador de la Facultad de Ciencias, Luis Aubriot. El experto señaló que la información disponible es muy escasa, por lo que las estimaciones que se pueden realizar son escuetas. De todas formas, adelantó que en principio es un riesgo la instalación de la planta.
75 kilogramos de fósforo por día vierte actualmente la planta de UPM, instalada en Fray Bentos. El río Uruguay, a su vez, es más grande que el río Negro y tiene mayor poder de disolución.
El acuerdo establece que “la concentración diaria máxima permitida en la descarga se establecerá en un valor (…) en el entorno de 2 miligramos por litro de agua”, lo que implica que es aún más exigente que los estándares de vertidos de fósforo previstos en la normativa ambiental de 1979, que son de 5 miligramos por litro. Esa exigencia ya la cumplen las plantas que están instaladas y la de Fray Bentos, por ejemplo, vierte 75 kilos de fósforo por día. Esta planta, según Aubriot, debería verter 10 veces menos por el menor caudal del río para mantener los mismos estándares. Sin embargo, su producción va a ser mayor, por lo que es difícil que eso se cumpla. El río Negro está actualmente en un nivel intermedio-bajo de contaminación.
En el mismo sentido se pronunció el doctor en ciencias biológicas Guillermo Goyenola. Consultado por radio Carve el viernes pasado, dijo que los riesgos de la instalación de una planta de UPM a orillas del río Negro “no son despreciables”.
Si bien el valor exigido en el contrato es de 2 miligramos por litro de fósforo, el científico se preguntó si en todo momento del año, “habrá caudal suficiente para diluir estos aportes (de fósforo)”.
El fósforo llega a los ríos porque forma parte de los agroquímicos que se usan en el campo. Cuando llueve, las sustancias se escurren hacia las cuencas. También llega por los vertidos de la mayoría de las industrias.
“Desde el punto de vista científico diría que estamos en riesgo, porque la condición del río Negro no es la que desearíamos, y esto implica un incremento de fósforo como contaminante y el riesgo va a ser mayor que el actual”, señaló.
“Si tenemos los bolsillos bien llenos, pero no hay agua para tomar, estaremos en problemas”, agregó.
Por su parte, Néstor Mazzeo, investigador especializado en ecología, señaló que es pronto para sacar conclusiones sobre el impacto ambiental porque hay tecnología disponible para mitigar los efectos de la planta. “Hay máquinas muy costosas que podrían neutralizar los efectos, pero también hay que ver si la empresa está dispuesta a asumir los costos de esas nuevas tecnologías”, consideró.

Una ambición

Voceros de la empresa UPM admitieron este viernes, al presentar el proyecto a la prensa y vecinos de Paso de los Toros, su preocupación por el estado ambiental del río. “Sabemos que el río Negro no está en la mejor forma y tenemos la ambición de que eso cambie”, dijo uno de ellos. Según UPM, con “acciones correctas”, y con la planta funcionando, en cinco años se puede revertir esa situación.
2007 fue el último año en el que los niveles de fósforo en el río Negro estuvieron dentro de un margen óptimo. A partir de ese momento el río siempre superó las cifras permitidas.
La ministra agregó que de igual manera que la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) realiza controles periódicos en la planta de Fray Bentos (departamento de Río Negro, cuyos vertidos van al río Uruguay), lo hará con la que podría funcionar en Paso de los Toros.
Además, la funcionaria afirmó que la empresa finlandesa “utiliza la mejor tecnología” para tratar los desechos, por lo que el gobierno tendrá las mismas exigencias con la nueva pastera. Fue ahí que se refirió a la sanción que podría caberle si, por el contrario, incumple.
Las cianobacterias parecen pintura verde en el agua. Estas algas son tóxicas para los animales; a seis de cada diez vacas y ovejas de Rincón del Bonete y Baygorria se les detectó un nivel inusual de toxinas en la sangre.
Sobre el contrato, el activista Víctor Bacchetta, integrante del movimiento Uruguay Libre, dijo a El Observador que le resultó “un chiste”. Según afirmó, el gobierno “fue el único que asumió un compromiso” en el acuerdo, porque UPM todavía está a tiempo de echarse para atrás.
Bacchetta consideró que los US$ 7 millones que Uruguay le pidió a UPM para el tratamiento de afluentes es un “número tirado al vuelo”, porque hay que hacer un estudio de impacto ambiental antes de tomar decisiones.
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